sábado, 11 de octubre de 2014

Prototipos universitarios

Hi! Sé que estaría genial empezar contando las peripecias que he hecho en este mes pero, ¿sabes qué te digo? Que está aún mejor hablar de la universidad y los especímenes que se esconden en ella. Yo incluída.

Así que infiltrémonos en ese mundo con el que muchos sueñan y otros tantos, una vez la pisan, tienen pesadillas.

 ¿Listos?

Realmente, para hablar de la universidad, lo primero que debemos hacer es hablar de la semana previa a ella. De ese momento en que COMPRENDES que vas a la UNIVERSIDAD. Sí, sí. Sabes de qué instante hablo. De ése tan capullo que aparece de pronto y te deja entre acojonado e ilusionado. Con cara de ‘que alguien me sacrifique’. O de ‘que alguien llame a mi mamá’. Es más, justo es la unión perfecta de estas dos caras la que todos llevamos ese famoso primer día.

Y nada, aquí estamos todos, o estuvimos, rodeados de desconocidos a los que miramos con miedo. JAJA. Porque debe ser que esto es la jungla y vamos a comernos entre nosotros o algo, ¿sabes? Ahá. Superada la fase de pánico inicial, aparece la fase de sentirse más solo que la una. Tranquilo, amigo, todos pasamos por ella. Todos menos… TACHÁN, el prototipo 1:

~ Ya Yo Conozco Gente De Antes: maldiiiiiito. Sí, , maldiiiito. Tú que has tenido la maravillosa suerte de tener colegas en clase, que no has sentido esas ganas de pasarte el día murmurando ‘hola, soy X’ para ver si en una de ésas alguien pica el anzuelo y te da algo de conversación. Tú, ojalá ardas un poco en el Infierno.

Este prototipo es el más sencillo de identificar. Salta a la vista desde el primer día. Sin embargo, para el resto vas a necesitar de tu mayor capacidad de observación y también que pase un poco el tiempo. Relax. Todos nos acabamos encasillando en alguna parte. Sin excepción.

Sobra decir que hay otro prototipo clave. Uno que nos ha perseguido y nos perseguirá por los siglos de los siglos. Y que, en fin, qué haríamos sin ellos.

 ~ Lo Sé Todo. Lo Pregunto Todo: oh, por favor. Ésos. ¡Ésos osados! Aparecen de pronto, sin venir a cuento. La primera vez te gusta creer que no significa nada, que se callarán, que fue casual pero… no es así. Intervendrán siempre. Hablarán siempre. Son los que los profesores SIEMPRE nombran. SIEMPRE alaban.

Y se dividen en dos peligrosas ramas:

 ~ Lo Sé Todo. Lo Pregunto Todo. Y Soy Gilipollas: AJÁ. El más extendido. Mi favorito. Este prototipo te alegrará los días si tienes un mínimo de sentido del humor porque estos especímenes tienen el don de decir justo lo necesario en el instante perfecto. Y no vale olvidarse de que es precisamente por eso por lo que tienen derecho a mirarte por encima del hombro, ¿eh? Porque, joder, son unos sabelotodos, unos pelotas, ¡lo dan todo por aprobar! ¿Estás insinuando que eso no les da derecho a creerse dioses? ¡Anda y que te den!

~ Lo Sé Todo. Lo Pregunto Todo. Pero Soy Humano: parece imposible, pero existen. Se camuflan entre los gilipollas, a veces, y son difíciles de reconocer, pero si buscamos concienzudamente, los encontraremos hundidos entre apuntes, dispuestos a echar un cable y, por supuesto, aún más dispuestos a dejarse ayudar de ser necesario. Porque a ellos no se les caen los anillos al admitir que se han perdido y necesitan indicaciones para reubicarse. Aplaudamos a este intelecto superior al que nos convendría acercarnos, tanto para contagiarnos de su sabiduría como de su modus operandi.

Y como en toda novela, todo ente tiene que tener su antagonista. El equilibrio debe aparecer en alguna parte. Y lo hace, cuidao’. Vaya que sí.

~ Me Los Toco A Dos Manos Like A Boss: OLÉ. O-LÉ. Suelen tener como una especie de terreno propio allá por las últimas filas. Están sin estar. Y los recuerdas más con birras en mano que con apuntes, ¡pero no pasa nada! Porque suelen ser, a pesar de todo, de lo mejorcito de las clases. Sea porque las amenizan o porque su pasotismo en la vida es como un virus que, durante un rato, te deja sedado.

 Pero looooooooco, relaja, que la cosa siiiigue. ¿O dónde te crees que encajamos mil más y yo? Keep reading! 

~ Finjo Que Atiendo. Y Apruebo: exaaaaacto. Táctica infalible. A esto hemos sucumbido todos. Las clases se nos vuelven interminables, sobre todo a las nueve de la mañana y a las dos de la tarde. Pensamos más en el revuelto que nos comeremos en el piso que en la teoría que hay en las diapositivas. ¡Pero no pasa nada! Porque, hasta que la suerte dicte lo contrario, nuestras neuronas estarán capacitadas para sacarnos adelante.

O algo así. Porque este amplio y diverso grupo, también tiene ramas, subgrupos… y, señor, evidentemente todos no pueden tener ángel.

~ Vivo Al Límite: atienden a cuenta gota. Tratan de cazar lo importante para completar la información en casa. Y de verdad que su plan es aprobar, pero no pasa nada si la cosa no sale como ellos esperan, ¡otra vez será! Acumulan notas entre el cuatro y el seis y, cuando alguna se sale del rango, hasta ellos fruncen el ceño, como si hubiera un error.

~ Organización. Concentración. Y Ea: el tiempo no los domina. Ellos dominan al tiempo. Dentro de este maravilloso grupo nos encontramos con profesionales de la organización. Algunos pasan horas con apuntes y otros apenas quince minutos, pero al final el truco sigue siendo el mismo: la concentración; están tan centrados en lo que leen que lo retienen como esponjas. Y así les va: compaginando los estudios con la vida social y las buenas siestas.

Y aunque así suele estar todo bien acotado. No puedo acabar esta entrada sin las guindas del pastel. Sin esos prototipos que todos intentamos definir de la forma menos cruel posible, pero que al final nos superan, sacándonos carcajadas a mansalva.

~ Mis Neuronas No Estaban Muertas Estaban De Parranda:no lo entiendo’. ‘¿Entonces dos más dos no siempre es cuatro?’. Blablablabla. Al contrario que los gilipollas, éstos no preguntan a sabiendas de que dejarán al resto a nivel subsuelo. Qué va. Lo hacen con toda su buena intención, porque son dudas SERIAS. Al menos para ellos. Porque lo cierto es que, cada vez que sueltan una perlita por sus bocas, ¿cuántos de nosotros no hemos entrecerrado los ojos, a la espera de un ‘QUE ES BROMAAA’? Pues eso.

~ ¿Raro? ¿Eso Se Come?: … bien. Intentamos no encasillarlos. Esos lados frikis que algunos poseemos tratan de sentir piedad por ellos, recordándose que frikis somos todos, que por que ellos lleven el letrero en letras fosforescentes eso no le da derecho a nadie a señalarlos con el dedo y a reírse en voz baja pero… en fin. Por tolerantes que seamos todos, tenemos que admitirnos que, en ocasiones, es tal su devoción y obsesión por todo ese mundo que, por mucho que intentemos sacarles conversación, si no se está en su onda, no se es nadie. Lástima.

~ Se Te Ha Caído Una Cara Entre Tanto Maquillaje: el grupo variopinto. Lo reconoces por la apariencia pero hasta ahí llegamos todos. Adiós al tópico de que todo este grupo está lleno de tontas. Los tiempos han cambiado, forastero. Puedes encontrarte con alguna enrollada, una realmente adorable, con otras que no dan palo y con otras que, la hostia, no bajan del nueve. Así que, en fin, si bien era divertido vivir con Barbies huecas, siento informarles de que ese tiempo ha pasado y ahora, Barbie, está peleando bien duro en la revancha.

Bueno, ¿y tú qué? ¿ya has encontrado tu grupo?

1 comentario:

  1. No he podido evitar asociar un nombre propio a cada uno de los perfiles ;)

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